domingo, julio 03, 2005

Segovia

He vuelto a Segovia y a plantarme delante del Acueducto. Esta vez se me ha antojado más pequeño, como menguado. Siempre me había sorprendido su presencia robusta y pétrea, imponente ante el paso de los siglos, casi retadora. Pero esta vez lo he visto diferente, casi hasta frágil. Y no se si alguien más lo ha visto así.

Realmente es una ciudad hermosa. Un gran pueblo en el que las paredes te hacen sentir como en un decorado de la historia. Como si huviese vivido otro tiempo y ahora sólo tratase de recordarnoslo sin prisas ni sobervia. Da la impresión de que no tiene nada que demostrar, nada que exagerar, toda ella es grandiosa y sencila, sencillamente hermosa y humilde.


Me fascina su forma de barco, quién sabe si de cascarón de nuez, sobre el que se alza la catedral como un faro en los mares de trigo, mirando a las estrellas como si fuese una de ellas. Y en la proa, retando al aire y al tiempo, el Alcazar se alza entre los rios Eresma y Clamores, sobre un parque y la Fuencisla como un rompehielos gigante, orgulloso de su fuerza y presencia.



Esta vez me ha encantado el calor seco, el sol ardiente calándome hasta los huesos, la calma de la tarde de terraza en terraza, de calle en calle, y la música por los rincones. Son días en los que te gustaría poder regalarlos a la gente que quieres, para que los disfruten cuando estén estresados o preocupados. Creo que sería un gran regalo.

No hablaré de la calle Real y su gente, del paseo diario y los pinchos frecuentes. No os hablaré de mis rincones preferidos, ni de mis recuerdos. Sólo os diré que no se si Segovia tiene una parte de mi o viceversa, pero que cada vez que vuelvo es un extraño viaje en el tiempo, no se si adelante o atrás.




PD: Entre paseo y paseo siempre me cruzo con la estatua de Juan Bravo y durante años me pregunté que historia había detrás de los comuneros y este hombre con nombre de amigo del guerrero del antifaz. Ahora se que hay quien dice que hicieron la primera revolución moderna, y quien dice que luchaban por mantener el regimen medieval. Hay que ver.