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jueves, abril 22, 2010

Mirador

Mirador de San Jorge, Lisboa

Todo el mundo tiene algo que contar. Todo el mundo busca algo, necesita algo, y no lo encuentra. Quizás por mirar en la dirección equivocada.

Por alguna razón estos días estoy echando menos aquellos días de verano en Lisboa.

lunes, octubre 12, 2009

Momentos

En ocasiones hace falta recordar que la vida no es mas que una colección de momentos.

viernes, julio 10, 2009

Lucero

Sabe dios donde estarás ahora.

Espero que te cuiden bien, que te engrasen y te cuiden la presión.

Porque han sido muchos kilómetros compartidos, muchas historias que contar. Rincones descubiertos a veces por casualidad, a veces por tozudez.

No fuiste la primera, es cierto, ni serás la última. Pero eres y has sido especial. Contigo la vida adquirió otro ritmo, otras sensaciones. Descubrí la libertad, y esa extranya satisfacción al rodar por calles que hasta entonces eran más grises y monótonas. Las circustancias te escogieron y tú trajiste los colores a la ciudad y libertad. Y aunque quizás no te traté todo lo bien que te merecías, y que en algunos momentos no nos acabamos de entender, he de reconocer que en todo este tiempo fuiste la mejor companyera posible.

Ahora espero que pasees tu discreto cuadro gris por otros lugares. Quizás algún día te vuelva a ver por la ciudad, trotando entre adoquines, o atada a algun posted. Espero que para entonces te hayan cambiado los frenos, de la misma forma que espero que quien te llevó tras dislocar aquel candado traicionero, no haya perdido muchos dientes tras darse el gran tortazo karmico al descubrir el especial tacto de tu forma de frenar. Aunque si has tenido a bien romperle el brazo a él también, lo entenderé.

Está visto que los cambios nunca vienen solos, y que los capítulos, o los cierras o te los cierran.
All the best.

Una cancion por lo vivido: Por todas las veces que la escuché mientras volvía a casa, callejeando entre casas de ladrillo rojo y puertas de colores, evitando el camino corto, para poder pedalear y tararear. Que barata se vende la felicidad cuando la quieres comprar.

Una canción para lo que queda de camino. Porque sí, las bicicletas también vuelan.

lunes, abril 06, 2009

La huida


50mm f1.7 1/160s


Siempre quise ser en quien pensaras cuando quisieras escapar de tu prisión.


Escapamos juntos, y fuimos felices.
Hasta que un día vi en tu mirada,
que me había convertido sin quererlo
en tu carcelero.

Perdona mi vida,
pero tendrás que huir por la ventana.
Me tragué la llave
y la dignidad.

viernes, marzo 13, 2009

Estocolmo


Stockholm Centralen
Domingo, 7 de la manyana

Bicis


Karlskrona, o donde Odin perdió el boligrafo
11 de la noche
f1.7, 50mm óptica fija
frio del carajo
gente mirando raro

Conseguir la foto que querias...
No tiene precio.
Que guste a los demás,
importa un carajo.

domingo, mayo 25, 2008

Puesta de sol, en Dublin

La puesta de sol más espectacular que he visto. Os juro que el cielo llegó a estar dorado, con ribetes verdes. Y al Este el cielo tenía el azul más alucinante que jamas he visto, imposible de capturar con una cámara. Esto es todo lo que conseguí con la del movil, y no le hace justicia.


Ojalá se pudiese empaquetar para regalo. Ojalá.

lunes, abril 21, 2008

Paredes

Las paredes en ocasiones hablan, o piden a gritos que alguien lo haga.

En ocasiones sugieren, otras veces susurran. A veces te miran, y otras envuelven.

lunes, abril 14, 2008

Un domingo cualquiera


Dublin puede ser bonito

Aunque siempre hay que mirar al cielo, para apreciar mejor lo que hay en tierra.

domingo, octubre 28, 2007

Dublin

Dublin es una ciudad extraña. Gente que no mira a los ojos, calles grises, edificios desangelados, suciedad y pedigüeños. Es una ciudad bastarda, huérfana de encanto. No tiene un centro, ni una forma. Es un cúmulo de despropósitos de difícil explicación. El némesis de la armonía, y pese a todo quiero vivir allí.



PD: Una hora y cuarto de entrevista, y la semana que viene me dirán. Ya veremos.
PD2: Fotos ayer, en Grafton St.

viernes, octubre 26, 2007

Me quiere,...

,... o no me quiere.

Ese es el dilema al que me enfrentaré hoy. Entraré en la entrevista y le daré esta flor esquizoide. Que vaya deshojandola mientras yo canturreo "Me quiere, no me quiere".

Yo apuesto rojo impar. Si no gano, pierden ellos. Ea.


Foto robada de un jardín de Limerick ávido de mestizaje.
Fue hace dos semanas , cuando era primavera. Si el tiempo está loco, no acabarán igual las flores, no.

viernes, septiembre 21, 2007

Sensacionalismo, hambre de dramas y heroes. Historias que no son como las cuentan.

La historia de esta fotografía se ha contado muchas veces, pero os la resumo para poner en situación.

En Marzo de 1993 el fotógrafo Sudafricano Kevin Carter llegó al pueblo Sudanés de Ayod donde se encontró con ésta escena. Una niña agonizaba en el suelo mientras detrás suyo un buitre la observaba acechante y paciente. Kevin esperó durante veinte minutos que el buitre abriera las alas, para aumentar el dramatismo de la imagen. No lo hizo, así que se fué con la foto tal y como la conocemos.

La fotografía ganó el Pulitzer y golpeó las abotargadas conciencias de la sociedad del primer mundo. Kevin recibió numerosas críticas por no haber ayudado a la niña (como si ese fuese el problema), y acabó renegando de ella. A los pocos meses conectó una mangera al tubo de escape de su coche y se suicidó.

Ya tenemos todo lo que hace falta para una historia mediática como pocas. Partiendo de una situación dramática tenemos a un hereoe que remueve conciencias pero que al tiempo personifica la inactividad del primer mundo y éste lo culpabiliza a él en lugar de asumir la responsabilidad que le corresponde. Y acaba suicidándose expiando toda nuestra culpa, ya ha recibido el castigo que merecía su insensibilidad.

Pero la historia, contada así, podría ser una tersgiversación interesada. Kevin murió más dolido por la reciente muerte de su amigo y compañero de reportajes del Apartheid, Ken Oosterbroek, que por la pregunta impenitente que le persiguió desde que se publicó la fotografía: "¿Por qué no ayudaste a la niña?".

Al parecer, tal como explican los periodistas españoles José María Arenzana y Luis Davilla (llegaron a Adoy en Julio del mismo año sin haber visto la foto de Kevin) en contra de lo que puede parecer los buitres no estaban allí atraidos por los cadaveres que había dejado la hambruna, sino por el vertedero que se encontraba cerca. (más en elPeriodistaDigital)

Mismo lugar, mismos protagonistas (otra niña y buitres), pero una historia totalmente distinta. Y todavía nada te haría imaginar que ahí al lado hay un vertedero. Pero en cualquier caso la saludable niña y los agallinados buitres ya no sugieren ni muerte ni sufrimiento.


Cada fotografía cuenta una historia, sí, pero no necesariamente la historia de verdad. El poder de las imágenes está fuera de toda duda, su capacidad evocadora, la narrativa implícita, contenedores de simbolismos difíciles de ignorar. Dicen que los grandes fotógrafos consiguen que las fotografías hablen por si solas, que contengan la historia mejor que mil palabras. Pero no podemos olvidar que una cosa es la historia que nos cuentan o creamos ver, y otra es la de verdad.

Tras toda imagen hay una intención, tras toda historia hay una manipulación, innegable e innevitable. Es el principio de Heisenberg, y ahí entra la ética periodística para tratar de contextualizar, informar, y tratar de acotar la manipulación. Algo que en todos los medios parecen estar ignorando. Hace tiempo que los informativos deberían llamarse los adoctrinadores.

viernes, agosto 24, 2007

Que verde está mi Irlanda

Ya he llegado, sí, y me he encontrado varias sorpresas. Sobre las emociones sentidas a lo largo del viaje no hablaré, porque no es plan.

El caso es que nada más entrar por la puerta de casa me han recibido mis dos queridos compañeros de casa y la montaña de platos que habían acumulado en la cocina. De hecho el fregadero estaba desaparecido y para encontrarlo era mejor dejarte guiar por los sentidos (y no me refiero a sólo uno). En cualquier caso fue una alegría que inmediatamente fuimos a celebrar al pub para ponernos al día, que falta hacía.

La bienvenida en el departamento de la universidad también ha sido muy agradable, y hoy les he invitado a comer jamón, lomo, queso y una tortilla de patatas (con su cebolla, como dios manda). Encantados y satisfechos (por no decir ronroneantes y todo) hemos decidido hacer un ciclo de comidas del mundo, de manera que cada viernes le toca a un país. Próxima parada Sicilia.

Yo mientras peleándome con el CV. Que coñazo.

Pero no puedo acabar este post sin mencionar a mi queridísima compañera de casa. Sí, nuestra adorada "Reina Celta", que recordareis por anécdotas como la de la aspiradora (y las que han quedado en el tintero, madre mía). Por lo que me cuentan los compañeros resulta que se ha cogido unos días de vacaciones porque el curro no le gusta, que se va a ir de vacaciones a Creta y que quiere hacerse enfermera. Cuando hablo con ella resulta que se ha peleado con una del curro (na, su jefa), que se va a las Canarias, y que quiere trabajar en algo de Belleza. Ole que ole que ole!!

Con esto confirmamos que no es que yo no la entienda, es que no la entiende ni Cristo en pantunflas. Pero esto, ya lo sospechaba.

Lo mejor de todo es esto. Primero teneis que haceros a la idea que la cocina de mi casa tiene uno de estos chismes eléctricos en el que van juntos los fogones (arriba) y el horno abajo. El caso es que se rompió el manubrio que controla el horno, de manera que cuesta dios y ayuda girarlo. Como la última vez se quedó a 200 ºC nuestra querida amiga decidió que era mejor desenchufar la cocina en cuestión. Esto en si no es una mala idea a pesar de que cuando alguien quisiera cocinar algo tenía que volver a enchufarlo e inevitablemente estaría el horno encendido a máxima potencia todo el rato.

Os juro por dios que ella no le veía ningún inconveniente a esto, y que su cara de asombro cuando su novio y yo tratamos de hacerle entender que tener el horno encendido a lo tonto era, digamos, poco inteligente, era todo un poema.

Pero bueno, este domingo hago las maletas para Suecia, para desaparecer hasta el siguiente, para llegar a Dublín, donde precisamente juegan la final de Hurling. Esto no tendría la más mínima importancia si no fuese porque Limerick ha llegado a la final por primera vez en 18 años, y se va a liar parda. Ni autobuses, ni alojamiento ni na. Así que a saber como llego, o si me quedo allí, o yo que sé.

Y dada mi última experiencia con Aterrizajes-Ryanair aprovecho para despedirme, por si acaso. Os quiero a tod@s tod@s, y a mi madre más.
Abrazos!

PD: La foto es del campo de la univesidad que tengo detrás mío en el departamento. La sombra soy yo. Y sí, el árbol es muy raro.

domingo, agosto 12, 2007

Relaciones

En lo que llevo de verano he visto dos rupturas inesperadas, parejas que parecían perfectas, y que de la noche a la mañana ya no lo son. También llevo dos bodas inesperadas, que a ninguno se nos pasó por la imaginación, y aún menos que ocurriesen tan pronto. En lo que llevo de verano he visto como una pareja decidió no seguír adelante porque las circustancias ponían veinte mil kilómetros de distancia entre ellos. Y este mismo verano veré como un amigo debora esa misma distancia porque allí le espera su pareja y sus sueños.

Este mismo verano mi primo el artista me ha confesado lo que ya temía, que cada vez las relaciones son más difíciles. Y no es porque los tiempos cambien, sino porque el tiempo nos cambia. Nos vuelve más yo y menos tú. Nos carga de manías y heridas, nos consume la paciencia y la imaginación, nos marchita sin consideración. Cada vez es más complicado porque cada vez cada persona tiene más y más ingredientes, y como todo cocinero sabe, cuantos más ingredientes más complicado es el plato.

Suscribo las palabras de quien dijo que el amor es lo único que merece la pena. Nadie nos ha enseñado a amar, y a todos nos escandaliza que uno de los sentidos de amar sea renunciar. Renunciar a nuestras propias expectativas, a nuestros propios miedos, a controlar la situación, a saber que es lo que pasará, a entender sin preguntar, a ser tan yo como para que no importe el tú, y creas que eso es nosotros. Porque amar no es el fin, sino el principio.

Por eso les deseo lo mejor a las relaciones que intuyo que empiezan, porque sé que lo único que merece la pena es vivir la vida con amor, y para vivirla así no hay nada como compartirla. Porque todos buscamos y necesitamos lo mismo, aunque se pueda alcanczar de mil formas distintas. No espero que seais felices, sino que podais amar mucho, que después de todo es de lo que se trata.