domingo, enero 27, 2008

Ante todo tengo que daros las gracias por las muestras de cariño y apoyo que me habeis hecho llegar.

Es curioso como las noticias vuelan, y como las lee incluso quien no te lo esperas. Me ha sorprendido mucho descubrir que por aquí se pasean más gente de mi entorno de lo que me esperabal. Una grata sorpresa.

Respecto a mi abuelo, que puedo decir. Aún no me hago a la idea. Por suerte pude ir a reunirme con la familia, que somos pocos y bien avenidos. En la distancia el dolor era inmenso, sordo e insalvable. En la proximidad era coherente, abrigado y liberador. Porque nos necesitamos unos a otros, por mucho que las virtualidades y las voces en lata reduzcan la distancia, seguimos necesitando ese abrazo en el que las lágrimas no caen al suelo, sino en el hombro ajeno, el hombro de tu familia.

Dicen que familia es todo aquel que siente la pérdida de uno de sus miembros. Por eso hay muchas formas de familias.

En cualquier caso la vida sigue.
Abrazos para tod@s