miércoles, septiembre 24, 2014

Hubo un tiempo en el que era bueno. un tiempo en el que las verdades fueron reveladas, y a pesar de ellas, segui cometiendo los mismos errores.

Hace ahora ocho anyos que atras el hogar, con dos maletas a cuestas y sin saber muy bien que me iba a encontrar en la isla esmeralda. Y sin duda lo que encontre no fue para nada lo que me esperaba.

Ocho anyos, cuatro ciudades, ocho casas, tres corazones rotos, incontables despedidas, miles de kilometros en viajes por cinco continentes, cuatro camaras de fotos, tres carteras (una perdida y una por estrenar), cuatro trabajos, tres muertes, miles de fotografias, tres huesos rotos, cinco kilos de sonrisas, tres promesas incumplidas y una coleccion de aniversarios.

El primero llego por sorpresa. El segundo fue el primero de los que dolieron,  y ahora las efemerides se acumulan como capas de hojas secas en otonyo.Y es precisamente los aniversarios, las ceremonias, y las despedidas lo que al final acabamos marcando como muescas en el baston de nuestra memoria.

En este aniversario se me ha ocurrido revisitar este blog, y la verdad es que tiene alguna joya que otra, como las citas. Pero lo mas curioso es ver como todo cambia y todo sigue igual.



No crees que internet y los suenyos se parecen. Son espacios donde la conciencia reprimida se expresa.
- Paprika-