sábado, febrero 20, 2010

El comportamiento y los placebos




¿Cómo conseguir cambiar el comportamiento de la gente? Por lo general la primera idea que nos viene a la cabeza es creando normas, reglas que obliguen a la gente a hacer lo "correcto". Esta opción es paternalista y sin duda perezosa. Porque en ocasiones hay alternativas mucho más eficientes aunque resultan mucho menos obvias. Requieren lo que llaman pensamiento lateral, creatividad, o como dicen en ingles "thinking out of the box".

Tal como comenta en el video a veces se consigue imponer una idea haciendolo exclusivo, ya sea prohibiendolo pero dejandolo accesible, o asociandolo a valores totalmente diferentes de los habituales.

Kemal Ataturk, padre fundador de Turquia y laico convencido, quería acabar con el uso del velo. En lugar de prohibirlo, lo cual dificilmente habría funcionado, sabía que había que conseguir cambiar los valores que se asociaban al velo. Algo sin duda más fácil de decir que de conseguir. Pero lo consiguió, sin campañas educativas, ni persecuciones policiales. Simplemente hizo que el velo fuese obligatorio para prostitutas. Funcionó.

Sería curioso ver que ocurriría si Sarkozy propone algo parecido en Francia hoy en día.

Lo que si que me ha sorprendido es la idea de que los productos con mayor valor intangible son los mas igualitarios. De la misma forma que menciona la cita de Andy Warhol, según la cual lo mejor de América es que tanto ricos como pobres pueden comprar/usar los mismos productos, como Coca Cola [Notese como en el video cambia ligeramente la interpretación de la cita]. Y es que es cierto, porque hace años la elite tenia acceso a productos inalcanzables para el resto de los mortales y ahora simplemente tienen los mismo pero con otra calidad/precio.

Y es que el valor es absolutamente relativo. Depende del contexto, y es fruto de una interpretación. Por eso si queremos influenciar el comportamiento de las personas hay que ofrecerles un valor añadido, y alternativas. Porque si la gente puede escoger escogerá aquello que más le beneficie, lo que tenga mayor valor añadido. Pero si se lo impones, lo rechazará automáticamente. Y estaremos de acuerdo que aunque sea la misma opción no da el mismo resultado.

La gente quiere poder escoger. Ahí reside la felicidad. La libertad.