martes, febrero 19, 2008

Tres meses

¿Qué harías si te dijesen que te quedan tres meses de vida? Es una pregunta que a todos nos han planteado, y que ninguno nos atrevemos a considerarla serieamente por cuestiones de yuyu, o por el síndrome del avestruz. Lo cierto es que dicha pregunta acaba surgiendo tarde o temprano surge en nuestro entorno, por lo general con los tintes grotescos de la dramática realidad.

¿Qué harías si supieses que te quedan tres meses de vida?
A no pocos se nos apelotonan los proyectos absurdos, que seguramente los propios motivos de salud hacen imposible que los puedas realizar (o poco recomendable). Viajar. ¿Viajar ahora para qué? Seamos realistas, este es el peor momento para viajar, porque a no ser que te hayan deshauciado lo cierto es que robablemente vas a estar bastante pendiente de los médicos y el tratamiento. ¿Que tu sueño es ver las Pirámides? Pues la verdad es que el momento es ahora, porque esperar al milagro... pues como que chungo. Aunque te puede servir de aliciente, de incentivo para luchar.

No sé.

Entregarte a los placeres de la vida.
La verdad es que a bote pronto se me antoja difícil. Claro que los placeres de la vida son muchos, y no todos son tóxicos ni necesariamente adictivos (hummm, pensándolo bien...), pero he de reconocer que se me antoja difícil imaginar que puedes disfrutar plenamente de nada con semejante espada de Damocles sobre tu cabeza. A bote pronto no consigo imaginarme a los grandes placeres como parte de la ecuación, y no puedo evitar pensar que sólo podría soportar los pequeños placeres cuotidianos. Pero al mismo tiempo sin esos placeres creo que renunciarías a seguir viviendo.

¿Y por qué creemos que alguien al borde de la muerte se vuelve más sabio? ¿Acaso la muerte nos concede la iluminación postrera para poder irnos al otro barrio habiendo entendido lo que se nos ha resistido durante toda la vida? No lo creo.

¿Aprovecharías esos últimos meses para saldar cuentas con el pasado? ¿Reunirte con gente para decir las palabras que no quieres llevarte contigo? ¿O entrarías en una espiral de negación que te permitiese vivir "como siempre" hasta el último día?

Decir que la muerte es una hijadeputa es como decir que el casero lo es por cobrar el alquiler cada principio de mes. Después de todo no podemos olvidar que aquí estamos de prestado.

Cuando el toro viene lo más que podemos esperar es coger bien el capote. Pero en momentos así estoy convencido que lo que cuenta es la cuadrilla y el arte del torero, no para matar, sino para no ser matado. Y aún así los que lo pasan peor son los aficionados, que miran desde el tendido, con el corazón en un puño, y sin mas opciones que mandar un aliento al ruedo que lleve al torero muy lejos de la arena.

Después de todo, sólo somos viento.

9 comentarios:

flekyboy dijo...

Fundir los ahorros en alquilar un caseron enorme en el campo donde celebrar una gran fiesta que me permita estar con toda la gente que quiero por ultima vez... y pasar el resto del tiempo con mi familia, hasta que llegase el fatidico dia.

No tengo dudas al respecto.

Carlos de Antonio dijo...

Un abrazo grande Nachete.
La vida, como la casera, es así de puta.
Me ha molado escuchar de nuevo tu voz hoy, leerte como siempre es una delicia, y verte espero que pronto.
Un abrazo

Carlos

Cornflakegirl dijo...

Supongo que me tocaría viajar para ver a la gente a la que aprecio y decirles adios. Estar con la familia y con mi pareja.

Supongo que es más o menos lo que hago cuando tengo la oportunidad.

Besos

Gorka .G dijo...

Me gastaría la mitad de mi dinero en putas, drogas y alcohol.

El resto lo derrocharía.

Edulcorada dijo...

Yo supongo q intentaria disfrutar de las diminutas cosas del dia a dia con los mios y escribiria mucho, para dejar lo escrito cuando ya no estuviese aqui, ese seria mi recuerdo.

franKeinas dijo...

Yo supongo que entraría en una espiral de negación, creo que sería demasiado perturbante el pensar que en tres meses te vas para siempre. No se, lo que si haría sería hacerme un viajecito con LSD para probar la experiencia.

Saludos.

Anónimo dijo...

La pregunta es: ¿y si a los 3 meses te llamara tu medico para decirte que ha habido un error, Que no te mueres?

gaby...

ERAL. dijo...

En tres meses… en dos semanas…. En un día…
Viviría exprimiendo cada instante, disfrutando cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, cada pasión, me entregaría a mi destino, satisfecho, realizado, libre…
Pero en tanto: (nosotros, hablando de ti como yo y otros tantos, con sangre distinta, con percepciones superiores) diría, que inclusive entonces encontraría la esencia de la inmortalidad…

Prometeo dijo...

Flekyboy; Ahorros? Creo que en ese caso me daría para una tiendecita en un camping y poco más.

Carlos; El placer fue mio, y ya viste que fue pronto.

Conflakegirl; Coñe, que viajen ellos, solo faltaba. Ese es el cambio, ahora sería cuando ellos viajarían para verte, y se juntarían todos cuando nunca lo han hecho sin más.

Gorka; jajajaja :D
Bien pensado, que carajo. Que arda Roma!

Edulcorada; Eso me recuerda a la película esa de Michael Keaton que deja videos grabados para su hijo. ¿Y que les dices? ¿Que recuerdo dejar?

Frankeinas; No es mala idea del todo. Creo que quizás también me plantearía algo así de lisérgico. Para probar.

Gaby; Pues en función de las pruebas que hubiese tenido que pasar, y de lo necesarias que hubiesen sido para descubrir el error. Creo que tendría un gran dilema, entre abrazarle o estrangularle.

Eral; La esencia de la inmortalidad la respiramos cada día, pero tal como ocurre con el aire, sólo la acariciamos y se nos escapa. ¿Quien quiere ser inmortal pudiendo llegar a morir en paz?

Abrazos para tod@s, y recordad, la salud es lo más importante. Cuidaros y cuidad a los vuestros.