lunes, junio 04, 2007

Un asesino de García Lorca

Hoy os traigo un post que espero que os de asco, que os remueva las tripas y de ganas de levantaros de la silla para abrazar a alguien con quien no esteis en absoluto de acuerdo (y si le odiais, mejor aún).

Se trata de la carta íntegra que le escribió un tal Manuel Luna en 1939 al ensayista Melchor Fernández Almagro a raíz del artículo que este último había publicado en La Vanguardia [se titulaba «Genealogía de los rojos», un duro texto en el que se intentaba explicar que «entre los rojos no había más que criminales»]. En esta carta, publicada hoy en La Razón (con una breve y buena introducción al contexto), Manuel Luna agradece el artículo y aprovecha para jactarse de haber participado en el asesinato a sangre fría de setenta personas en Granada, y sus actividades en Zaragoza y Oviedo.

Carta íntega de Manuel Luna a Melchor Fernández Almagro :
Muy señor mío y correligionario: Ayer estuve en la embajada y saludé al sr. Lequerica y al sr. Zulueta. Allí encontré a mi amigo el dr. Marañón y salimos juntos. Estoy algo enfermo y quería que me reconociera. Fuimos a su casa de Passy. Yendo en el Metro, sacó un número de “La Vanguardia” del bolsillo y me dio a leer un artículo de V. -“Genealogía de los rojos”- que me ha entusiasmado. Me dijo que le había gustado muchísimo, que le servirá de base y argumento para un trabajo suyo de los que envía a “La Nación” de Buenos Aires. Agregó que tiene V. toda la razón, que todos los izquierdistas de España han sido siempre unos criminales sedientos de sangre y no otra cosa, que el liberalismo, el republicanismo, el socialismo y el acratismo en España no han tenido jamás una sola figura y solo tontos explotables y bandidos explotadores, sin que haya habido entre ellos, desde los comuneros a Negrín, nadie digno de respeto o siquiera mención. Le repito que estaba entusiasmado con su artículo de V. y creo recordar que me dijo que había hablado de él con Lequerica y que éste fue de opinión de que debía ser reproducido por la prensa madrileña.
V. quizá no se acuerde de mí. Soy Manuel Luna, de los Luna de Antequera. Yo le conocí en Granada cuando era V. de las Juventudes Católicas. He vivido todo el glorioso movimiento primero en Granada, luego en Zaragoza y algún tiempo en Oviedo, después de la llegada de la columna de socorro gallega. En Granada me he distinguido bastante. Fui de los que asistieron, en una mañana de agosto, al fusilamiento, en el cementerio, ante las fosas abiertas, de setenta rojos, todos ellos bandidos, asesinos, criminales, violadores, incendiarios… Y gocé mucho, muchísimo, porque se lo merecían. Entre ellos estaban el presidente de la Diputación roja Virgilio Castilla, el ex gobernador rojo de Alicante Vicente Almagro, el alcalde rojo de Granada Montesinos (un médico), el ingeniero de caminos y ex diputado constituyente Santacruz, el ex alcalde de Granada Fajardo, el diputado Corro y otros más, médicos, catedráticos, abogados, ingenieros, procuradores, etc. Hicimos una buena limpia. Algunos días después cogimos al gran canalla de García Lorca -el peor de todos- y lo fusilamos en la Vega, junto a una acequia. ¡Qué cara ponía! Abrazaba los brazos al cielo. Pedía clemencia. ¡Cómo nos reíamos viendo sus gestos y sus muecas!Pertenecí a la ronda depuradora de Ruiz Alonso. Pero como le digo tuve que irme por asuntos particulares a Zaragoza y después a Oviedo. En ambas poblaciones ayudé también a la depuración. En Oviedo pasé un rato muy agradable viendo fusilar al miserable de Leopoldo Alas Argüelles, el hijo del repugnante Clarín. Ahora estoy en París y me río mucho viendo el miedo que tiene esta canalla francesa a los alemanes e italianos. ¡Qué diferencia entre nuestra gloriosa España nacionalista y esta Francia corrompida, podrida hasta los tuétanos! Por algo dice Marañón que aquí se ahoga y que está deseando verse en Madrid lo más cerca posible del Caudillo…
Volveré a Madrid pronto y espero hacerle en breve una visita en «Ya». Reciba el afecto de su amigo y paisano.

Hoy os traigo un post que espero que os de asco, que os remueva las tripas, y de ganas de levantaros de la silla para abrazar a alguien con quien no esteis en absoluto de acuerdo (y si le odiais, mejor aún).

3 comentarios:

bellosoli dijo...

pena me da que haya existido y exista gente así. Patética falta de humanidad y exceso de monstruosidad. Realmente da asco.

Sorprendido quedo, también, en descubrir que el señor Marañón, tan frecuentemente adulado en el mundo médico, del cual se toman citas como tautologias (citas no solo estrictamente científicas sinó también morales) resultó ser un desalmado de primer orden. Tan sorprendido quedo que antes de rajar de el quiero informarme debidamente. Aunque por lo que he podido leer parece ser bien cierto.

Eso si, se lo considera un gran intelectual y humanista del siglo XX, la cual cosa nos lo deja muy fácil para pasar a la história en el XXI como humanistas (el nivel del siglo pasado parece muy bajo) y sigue teniendo un flamante hospital con su nombre.

Quiero pensar que los de mi profesión renegaríamos de un gran ingeniero de caminos de tan poca valía personal, aunque no pondría la mano en el fuego. Sea como sea, el gran ingeniero de caminos del siglo XX es recordado por sus capacidades ingenieriles, no por su "humanismo" como el señor marañón, así que en ese aspecto no hay tanto riesgo de meter la gamba. Por lo pronto, en la carta se describe como se cargan a un caminero.

Patético matar a gente por su ideología, sea la que sea. De hecho, es patético creerse en el derecho de privar de la vida a otra persona. Jactarse de eso es ya no patético sinó obsceno. Musestra de la mayor falta de humanidad.

yolita dijo...

Hmmm... pues este hombre por calificarlo de algun modo me recuerda a otro hombre que escribía mucho (demsiado) hasta no hace mucho en mi diario local (murió) ¿como se hacia llamar? ah ya! El resurgir hispánico... -_- ...

Sinceramente... no se, si esta carta es cierta para mi que debía tener algun tipo de problema sexual u_u.

Medea dijo...

Que este "individuo" de categoría: infraser, saltaculos, tontomatón, gargamierda... llame a otros asesinos y criminales es la paradoja mas grande que me he encontrado en la vida. Debe ser una projeccion personal, porque ya hay que tener jeta.

Pues si, me has puesto los pelos de punta, pero no tengo a nadie ahora mismo aqui para darle un abrazo (i/o colleja).