jueves, noviembre 24, 2005

Estatua, niña y vieja

Fiestas de Sta. Tecla, verano 2005 Tarragona


En ocasiones prestamos más atención al bronce que nos llega desde el pasado porque podemos imaginar quien fué, lo que nos habría dicho, lo que habrá vivido; mientras la carne que todavía respira y da vida a una persona cargada de historias, experiencias y cálidas caricias nos resulta más amenazante.

Que duras podemos llegar a ser las personas, casi como el bronce.